domingo, 5 de octubre de 2008

LA BELLA GDANSK

Bueno, pues aquí estoy: en la Perla del Báltico. Aunque me temo q no soy la única española allende por estas tierras. Mi llegada aquí fue... estilo polaco :D la verdad es q no deja de sorprenderme la facilidad q tengo para encontrarme en mitad de situaciones inimaginables. Aunque lo que más me sorprende es mi ausencia de nerviosismo ante ellas; yo, que siempre me he considerado un bicho de sangre demasiado caldeada. Llegué aquí un domingo por la mañana, aunq mi aventura empezó antes: el mismo sábado en el q tenía q coger el tren me fuí con el resto del grupo de amigos de Katowice a Cracovia, pendiente de un mail o un sms de mi contacto polaco de la universidad q no llegaba y donde me iba a explicar cosas tan nimias como dónde estaba mi residencia, que tranvía tenía q coger para llegar hasta allí... en fin, q yo ya me imaginaba con las maletas (con el maletón!!) solita por la mañana en mitad de la ciudad. Cuando miré el correo antes de irme a Cracovia seguía sin contestación, así q pensé en buscarme un hostalcillo barato y cutre (de los míos) cerca de la estación de trenes donde abandonar las cosas y dedicar el día a pasear por la ciudad y buscar al menos mi universidad.
Por la tarde, en Cracovia, me metí en un cibercafé y... tenía respuesta!! No, por supuesto, de mi contacto de la universidad (q, como luego me enteré, estaba en pleno vuelo hacia Santiago de Compostela, donde va a pasar medi
o año de erasmus) sino de uno de los españoles q estaba aquí. Al no tener contestación durante un par de días del polaco, revisé los mails hasta q encontré uno que nos había mandado a varios erasmus, busqué una dirección q terminara es .es y mandé un mail a la desesperada q, contra todo pronóstico, surgió efecto: Marcos y Olaia, dos españoles medicos de erasmus aquí, fueron a recogerme a la estación. Aunq creo q lo mejor de todo fue compartir el vagón con 5 polacos q no dejaban de beber cerveza: así durante 11 hs de viaje. Aunq, cómo no, cumpliendo la fama bien ganada de la gente de esta tierra, en todo momento fueron amables conmigo, casi hasta podía decir q atentos, pues incluso uno de ellos me cambió el sitio por las buenas sólo porq su asiento era mejor q en el q yo estaba (eso después de subirme las maletas -mi maletón!!- y asegurarse q quedaban bien sujetas en su sitio).
Pero bueno, q os iba
a hablar un poquillo de la gente y ya me estoy liando. Por orden de aparición está: Ona, lituana, mi compañera de cuarto. Seria - más seria q yo, lo cual me viene muy muy bien- y muy maja. Ana y Blanca, dos chicas de sexto de la Univ de Lleida (Ana es de Bilbo y Blanca es catalana, aunq ahí no se acaba nuestra plurinacionalidad), nuestra pareja de galegos y mis salvadores, Marcos y Olaia, y un farmaceutico infiltrado q está haciendo aquí el proyecto fin de carrera, Marco, de Portugal.
Me queda pendiente presentaros a la pareja de franceses, el loco de Antoin y Dominiq.
Y por supuesto, me falta presentaros mi nueva ciudad. Me temo q para eso tendréis q estar pendientes de la próxima crónica porq hoy, después de un fin de semana de fiesta (q soy erasmus!!) y turismo (q tb soy güiri), a sólo 6 horitas de levantarme para iniciar mi periplo estudiantil, mi cabecita no da para más.
Mañana me esperan 6 horas continuadas de endocrino (miento, tenemos una paradita de 15 min. para café - estos polacos están locos-) en las q tengo q estar fresca, q tras 5 días a este ritmo (vease, el próx. viernes) tengo un examen (en inglés!! de endocrino!!!tras 5 días de clase!!!!!)... aunq tras el, tb me espera un tren y un viajecito a Varsovia, a reunirme con toda la gente del curso de polaco y a encontrarme con alguna pseudosevillana perdida :)
Además, para presentaros como es debido mi ciudad, tengo y tenéis q sentaros sin prisa, con un café calentito en la mano, una música de acordeón de fondo e imaginaros en mitad de un día de diciembre, la luz q se cuela por las nubes, el sol q no calienta pero está presente... y volverse hacia las cuidadas fachadas de las casas, fijarse en los pequeños detalles de sus metálicas balaustradas, dejarse arrastrar por los turistas hasta los pies de neptuno, buscar cobijo en el silencio de los pequeños cafes de la rivera del rio, abrazandoos a un chocolate recién preparado y bien caliente... o salir a buscar un trocito de historia al museo de Solidarnosc... os llevaré conmigo, os lo prometo. De momento, desde aquí, desde la ciudad de Los Leones... Buenas Noches, mis niños perdidos.

5 comentarios:

Guardagujas dijo...

Yo también he empezado hoy mi periodo estudiantil. ¡Viva!

Un abrazo grande y un beso en la cocorota.

Anónimo dijo...

Hola Pepo,
Lo primero entono el "mea culpa". Ya se que no tengo derecho a criticar y luego... no escribir... pero... (ya sabes siempre hay un maldito "pero") la semana pasada tuve mucho trabajo, el finde en Segovia (sin internete) y hoy un día "horribilis".
Prometo escribir otro día que tenga el ánimo más alto.
Besos y achuchones

Anónimo dijo...

Perdona, se me olvidaba decirte que sigo necesitando tus relatos.
Un aplastadillo

Unknown dijo...

Hola María¡¡¡¡¡
Me alegro de que al final te hayas asentado en una ciudad de nombre impronunciable, ¿cómo es?: /Gansk/, / Dansk/, /Gank/, /Dank/, como sugerencia de todas las posibles combinaciones que se podrían hacer¡¡¡¡¡
Espero que hayas visto los correos con bicho que te envié.
Ya formo parte de medicuchos de Alcalá, ;-)))
Nena cuidate mucho,
Un besito desde EspaÑÑÑÑÑÑa
Rebeca

Concha Arias dijo...

Hola mi niña bonita internacional:
Tu mami te advierte que cualquier día de esos aterriza por esos lares en busca de pedazo de suelo polaco para recordar viejos tiempos. Es una ameneza. Como me alegra el corazón de que se te vea tan feliz, pardiez que sí.
Un beso en el cogote y a por los polacos que todavía no se han enterado de lo que vale mi españolita

Concha